ATENCIÓN

Los niveles de subjetividad presentes en las publicaciones que usted potencialmente puede llegar a leer pueden generar disconformidad, debate, concenso, vómitos y nauseas. Se sugiere que cualquier persona poco tolerante en cualquier aspecto de la vida se abstenga de leer. Ante cualquier duda, consulte a un proctólogo.

Información personal

Agasajete, llenemos este cuadrarito...

jueves, 28 de julio de 2011

Son perseverantes, tenaces. No se dan por vencidos nunca. Les pegas dos cuetázos en las gambas y se arrastran pero igual tratan de llegarte.
Me refiero a los bancos, los bancos financieros eh, no pensemos boludeces. Sucede que hace unos tres días recibí en mi hogar un resumen de cuenta del banco en el cual indicaba que les debía casi cuatroscientos pesos, ante tal desperdicio de papel mi cara puso su modo WHAT THE FUCK activo.
La controversia se genera en que hace ya dos meses cerré mi cuenta bancaria para que no me rompan los huevos, pero ahora me desayuno que mi tarjeta de crédito es un producto independiente de mi caja de ahorro. (Si, a la primera que lees no entendes un choto, probá de nuevo).
Para solucionarlo y decirles que ni en pedo voy a pagar cuatrocientos pesos de renovación de una tarjeta de crédito, fuí a San Justo con mi mejor cara de pelotudo que no entiende del sistema bancario y saqué un numerito. Como tenía que ser creíble, saqué un numerito para mi tramite y uno erróneo adrede, a ver que pasaba.
Me llamaron primero con el número mal, porque lo saqué primero después de contarle muy parsimoniosamente mi "problema" con un aire de superación me "informaron" que tenia que sacar el numerito tal y pasar por la ventanilla tal. Momento justo donde me llamaron con el OTRO número, a lo que le sonrio con toda la boca y me marcho.
La cuestión es que me explicaron que debía dirigirme a la sucursal central en microcentro para realizar el asunto. Malditos burocratas.
Hoy a la mañana con muuuuucho esfuerzo de voluntad me levanté y me fui a capital. No hay nada más dificil para un desempleado que levantarse a las 9.30 para ir al banco a hacer algo que no incluye dinero. Y como es mucho esfuerzo, obviamente, no me levante a las 9.30, sino a las 10,30. Higiene mediante llegué al banco ubicado en FLORIDA Y DIAGONAL NORTE a eso de las 12.
Llego al banco, cuya puerta de entrada es giratoria y me obligó a dar un par de vueltas en ella, y me acerco al mostrador donde una morocha muy linda me recibió.

-Buenos días.

-Buenos días, vengo para dar de baja mi tarjeta de crédito.

-Si, como no, avanzá derecho por este pasillo y vas a encontrar unos TELEFONOS, la opción 4 y seguí las instrucciones.

Para un segundo, ¿Dijo telefonos?. ¿Esos teléfonos que tenemos en nuestras casas y podemos usar para comunicarnos con personas que no están en las cercanías? ¿Teléfonos que nos permiten no tener que viajar una hora y media hacia un lugar lejano? Si, esos. Ah, ok. Sigamos.
Me dirigí a los teléfonos, seguí las instrucciones al pie de la letra para que... Si, si señora, me dejaran escuchando la 9 de Beetovhen durante 25 minutos. Luego de ese tiempo me atendió un telemarketer que intentó con sangre y lagrimas que no la de de baja ofreciéndome cual financiación se le ocurrió para luego resignarse y darme la baja.
Satisfecho como estadounidense en el día D. Salí del banco (sin antes der tres vueltas en la puerta) para darme el gustazo de ver a dos muchachos colombianos vendiendo café en la vereda. así que no sólo escapé de las garras dominantes del sistema bancario sino que también me despaché hablando media hora con los muchachos colombianos del carnaval salsero de Cali.


Estupendo.

3 comentarios:

R.S.P dijo...

Nada mejor para compensar es mandarse al bando contrario..

Juli dijo...

Hacia mucho q no te leía... Como siempre hasta me hicicste reir :)

El alter ego de Mabel dijo...

pará, el otro día tuviern el DESCARO de llamarme para decirme que les debo plata. YA LO SÉ, pensé que esa era la idea, que ustedes me dieran plata y después veíamos.